jueves, 23 de septiembre de 2010

Y si acaso no brillará el sol...

Ni bien pusimos un pie en el aeropuerto de Caracas, empezamos a darnos cuenta que todavía no despertábamos del sueño de haber pasado un tiempo en Argentina. Sabíamos que esta vez la idiosincrasia venezolana no nos iba a ser tan afín, por lo que decidimos irnos casi corriendo a Colombia, sabiendo de los riesgos económicos que implicaba no quedarnos un tiempo en Venezuela que tantos réditos nos había dado. Tardamos un día en llegar a la frontera de Maicao cerca de Maracaibo, y todavía nos costaba despertaros del sueño argentino, habían pasado tantas cosas hermosas en la Patria (el nacimiento de Pedro, cumpleaños de 30, reencuentros hermosos con familias y amigos, viajes, fiestas, etc) que nos costaba caer que estábamos haciendo en el Caribe. Anduve unos días con una sensación rara, sentía que había perdido algo, como que me faltaba algo en los bolsillos. Al fin descubrí que me faltaban las llaves. Llaves de que iba a tener sino tenía a donde ir...
Llegamos a Santa Teresa, Colombia, pasamos una noche y nos fuimos a Taganga un pueblito cerca, donde nos habían recomendado que se podía vender bien. Un pueblo de pescadores invadido ya por la actividad turística. Alquilamos una pieza en lo de Chichi, una especie de Don Ramón en versión colombiano costeño, con la esperanza de poder hacer algo de dinero y conocer el lugar. Con el correr de los días, nos dimos cuenta que iba a ser complicado sobrevivir en la pobre y dura Colombia, ya no estábamos en la generosa Venezuela, obviamente solo hablando de dinero.
La lluvia y la Policía colombiana, coartaron casi toda posibilidad de hacer alguna buena venta por lo que nos resignamos a ir a la playa o a seguir agrandando el parche. Los días pasaron en lo de Chichi entre risas, charlas y mate con Mauro, uruguayo artesano y Camilo, francés que hacía poco empezaba a viajar y con el que logramos una afinidad increíble, al rato de conocernos estábamos hablando apasionadamente de Futbol, así que era obvio que íbamos a terminar siendo amigos, yo convenciéndolo que se haga de River y el que me haga del Bourdeax.
Después de unos días, Chichi, el dueño de casa, algo aficionado a la botella, empezó a soltarse más y nos contó de sus andanzas y las "buenas" épocas de Taganga y de las playas cercanas, donde quizá tardaban 3 días cargando un barco con marihuana que salía para Norteamérica, o de como llegaba la policía cuando había un cargamento, arreglaban y al rato la policía también se ponía a cargar o de algún que otro muerto por alguna desobediencia, según él todo esto ya no pasaba.
También hubo días oscuros en, a Camilo quisieron robarle, a Julio cubano y su novia alemana la amenazaron con un cuchillo y a otras chicas también intentaron robarle. Una noche se escucho un escándalo bárbaro en el patio, dos irlandesas llegaron al hostal todas golpeadas, al parecer la policía les había encontrado perico (cocaína) como extorsión le sacaron toda la plata que tenia, y las dejaron ir, a los pocos metros unos hombres que habían visto la secuencia las interceptaron y le pidieron dinero, como ya no tenían, las golpearon brutalmente, llegaron al hostal y atrás llegó la policía (los que les habían quitado la plata) enterados de la secuencia con los hombres, querían llevarse a las chicas para que reconozcan a los hombres, las chicas se encerraron en la pieza y ya no salieron. Yo me entere todo esto al otro día por Ceci, que escucho los gritos, la verdad que esa noche dormí plácidamente. En fin, como diría mi madre “un culebrón”.
Faltaban 5 días para que se termine nuestra estadía, cuando Mauro se empezó a sentir mal. Pensamos que se había intoxicado con pescado, después de 2 días seguía mal y fue al médico. Le diagnosticaron dengue. Al día siguiente, yo empecé con exactamente los mismos síntomas. No fui al médico porque ya sabíamos lo que era, además varios argentinos se habían agarrado dengue también en Taganga.
El Dengue me liquidó física y sobretodo, anímicamente. Volaba de fiebre y me dolía el cuerpo como si me hubieran matado a piñas, como debe doler el reuma (me imagino, aunque no sé como duele el reuma). Estaba en una pieza blanca sin ventanas, con un ventilador que movía aire caliente, sin hambre, en pleno Caribe muerto de frio, no lo podía creer, encima por un lado, tenía que tolerar escuchar rancheras a todo volumen que el vecino de enfrente ponía en su Pionner de los 70 y por el otro, el vecino de atrás no se queda atrás con la potencia sus parlantes que escupían vallenato y reggaetón.
La cabeza se me lleno de preguntas ¿Qué estoy haciendo acá? ¿A dónde voy? ¿Por qué tengo que pasar por todo esto? No hay nada mejor, No hay nada mejor que caaaasa, sonaba en mi cabeza el tema de Cerati. Por suerte, tenía una enfermera de lujo. Ceci casi que me obligaba cada 4 horas a meter en la ducha para bajar la fiebre, me preparaba jugos, y me mantenía mojado la toalla que usaba en la cabeza.
Mauro, cuando se levantaba, con una sonrisa me anunciaba los próximos síntomas (sarpullido, dolor de muñecas y tobillos, etc) mientras Camilo venia cada tanto a alentarme, se había quedado en Taganga para viajar con nosotros y estaba esperando a que me recupere.
Cuando se me pasó un poco el dolor de ojos, me puse a leer y como en aquella hepatitis que pegue luego de un viaje por Misiones, esta vez también me acompaño Dostoievski, con los hermanos karamasov que devoré en 4 días.
Al fin, casi recuperado y ansiosos por irnos, partimos con Camilo y Ceci a Quebrada de Valencia en el jeep del vecino que escuchaba rancheras. En la casa de chichi habíamos conocido a Santiago, músico virtuoso de jazz, que tenía una finca en la quebrada y habíamos arreglado para ir. Estadía a cambio de trabajo
La caminata que nos llevó hasta la casa fue de una hora montaña arriba cruzando ríos, entre una vegetación medio selvática, cuando llegué me di cuenta que no estaba recuperado del todo y que me sentía débil, por lo que me tiré en la hamaca y ahí quede recuperándome 2 días mas. Camilo y Ceci, como buenos leoninos cumplidores, se pusieron a trabajar inmediatamente. Me gané el apodo de “costeño” por parte de Camilo (entre nosotros el costeño tiene fama de poco trabajador). Cuando estuve recuperado me puse a trabajar. Ceci cayó en cama con fiebre, con los mismos síntomas de dengue pero bastante más leve.
Me había ilusionado en venir a la finca porque pensé que íbamos a hacer chocolate, (una finca cerca de ahí, te empleaba para hacer a cambio de casa y comida) pero el trabajo fue de hacer pozos, acarrear tierra o recolectar frutos. El lugar era hermoso, una casita en la cima de un monte rodeada de plátanos, plantas de aguacate, guayaba, pomelos etc pero el trabajo no nos convenció a ninguno de los tres y al quinto día decidimos bajar. Para dolor de los 3, nos separamos, Camilo agarró para Santa Marta y nosotros para Palomino. Quedamos en reencontrarnos en Cartagena.
En Palomino, un pequeño pueblo paraje de ruta, nos quedamos en un camping de Hippie-Koguis (los Koguis son una comunidad de indígenas que viven en la sierra nevada de santa marta, sin contacto con la civilización y que custodian que nadie suba al pico nevado) estos habían bajado para vivir en el pueblo pero de una manera bien ecológica, por eso les pusieron Hippie-Koguis. Nos quedamos 3 días ahí, esperando que Ceci se recupere. Caminamos, fuimos a la playa y dormimos mucho.
Una vez listos, partimos para el parque nacional Tayrona, de lo más famoso de la costa colombiana. Hicimos noche en calabazo y entramos a las 5 de la mañana cuando no había nadie, porque la entrada nos resultaba realmente cara. Caminamos entre montañas durante 4 horas, cruzamos ríos, cascadas, nos encontramos con arboles realmente increíbles, con raíces enormes y alturas impresionantes, insectos, pájaros, lianas, mariposas, etc. El Tayrona es lo más parecido al paraíso que uno pueda imaginarse. Llegamos a Playa Brava. Mar turquesa, palmeras, dos ríos que desembocan en la playa, fondo de montaña verde selva, increíble, encima no había ningún turista, solo un Kogui de 13 o 14 años que administraba el lugar, un amigo de él y Sasha, un colombiana treintañera con sus 2 hijitos, que limpiaba y cocinaba. Como los bungalós salían muy caros pusimos la carpa debajo de ellos para cubrirnos de la lluvia. Hicimos muy buena onda con Sasha, y nos regalo comida, panes y otras especias.
El paso por el paraíso me hizo bien. La convivencia con la naturaleza me lleno de energía y me renovó el ánimo que venía castigado, me dio un baño de luz y me saco la oscuridad de los días anteriores.
Nos fuimos de Playa Brava sin querer irnos a seguir recorriendo el parque, pasamos por unas ruinas antiguas de los tairona llamada Pueblito, muy hermosas, y seguimos camino a Cabo San Juan y Arrecifes, esta parte del parque estaba bastante poblada de turistas así que no nos sentimos tan Adán y Eva, igualmente son de una belleza extraordinaria. Acampamos en lo de don Pedro, y nos volvimos adictos al Pan de chocolate que se hacía en la rustica panadería de ahí, nos tuvimos que ir del parque porque ya no teníamos comida y todo salía carísimo. Eso sí, salimos por la entrada principal, por donde el paraíso está bien custodiado por las fuerzas policiales y tiene un alto precio.
Llegamos a Cartagena de indias y fuimos a parar a lo de Gladis y Cristo, una familia que suele alojar viajeros argentinos. A la mañana siguiente salimos para la ciudad amurallada en busca de nuestro amigo francés Camilo. El casco histórico de Cartagena es de cuento de Piratas. Las casa coloniales de colores, con balcones de flores, con antiguas iglesias está rodeada por una larga muralla que todavía conserva los antiguos cañones de la colonia apuntando al mar. Es todo de cuentos.
Nos reencontramos con Camilo y nos fuimos al club náutico a buscar un barco para cruzar a Panamá. Conocimos a Hernando, un capitán de un velero de lujo que salía esa misma tarde, después de coquetear un rato y de birras de por medio, caímos en la cuenta que era imposible para nuestra economía. Cuando nos estábamos yendo, aparecieron una pareja de turcos que se iban a Panamá en estos días. Como no hablaban casi español Camilo hizo de intermediario, bajamos el precio lo más que pudimos con la condición de que consiguiéramos más gente. En el hostal de Camilo conseguimos 5 argentinos que también querían cruzar y al otro día nos encontramos con los turcos, nos mostraron el barco y nos hablaron de las condiciones etc. (Todo a través de Camilo que era nuestro traductor oficial, que durante esos días lo exprimimos.)
Quedamos en contestarle, al final los argentinos le dijeron que no porque les cayó mal el turco. Camilo dijo en chiste “estos argentinos son racistas, eh” y yo le explique la mala experiencia que habíamos tenido en Argentina en los 90 con un turco.
Al otro día, nosotros les escribimos que si queríamos ir en las condiciones que habíamos hablado y aceptaron. Lo encontramos al hombre yendo en taxi cuando íbamos camino al puerto para encontrarnos con ellos, le entregamos los pasaportes y le intentamos explicar a través de Camilo que si podíamos salir el viernes porque el jueves teníamos que hacer tramites, el turco se recalentó y dijo de ninguna manera, Camilo intentó convencerlo pero nada, ya se veía que se pudría todo, cuando baje del taxi le dije a Ceci que yo no iba a estar 2 días en mar abierto con gente con la que tuviera mala onda, le pedí los pasaportes al turco que no entendía nada, y nos fuimos. Así eche por la borda (hablando de barcos, je!) la primera oportunidad de cruzar a Centroamérica, ahora estamos a la dulce espera de un nuevo velero que nos haga precio o de un carguero que se digne a cruzarnos

martes, 18 de mayo de 2010

Los Caminos de la Vida

No sé... me lleno de preguntas, me encanta ese vicio de la filosofía de llenarse de preguntas innecesarias, pero creo que así soy. ¿Para que? si total sigo caminando, riéndome, mirando el cielo y quizás nada cambia, pero estoy pensando seriamente la posibilidad de conocerme, de encontrarme conmigo, de ver como me veo, y me tendría que hacer algunas preguntas como para romper el hielo no?... o sea como Borges con el otro, donde se encuentra consigo mismo pero uno es viejo y el otro joven... algo así pero yo quiero verme ahora mismo, igual sospecho que entre yo y yo hay un abismo... un lugar casi infranqueable, como Kierkegaard ante Dios siente esa distancia, ese abismo hacia la otra orilla, yo me siento así conmigo, creo que para los demás debo ser el inteligente o el colgado o quizás el serio o el sensible o también el ortiva o el creído, pero ¿quien soy para mi? después de una noche de exceso de alcohol y metafísica me quedo con la sensación que soy un borde, somos un borde algo entre el afuera y el adentro pero para mi el adentro es toda la vida de los demás.. Ja!, lo que se supone que se conoce con más facilidad. "Ábranme que estoy encerrado acá afuera" gritó una vez mi sobrina mientras golpeaba una puerta cualquiera en la calle... no se... dije que me gusta llenarme de preguntas ese vicio de la filosofía, se me llena la boca de signos que tengo que escupir, para nada tal vez, depende que entiendas por nada, un borde, una forma es solo un borde, si dejara de ver bordes entonces creo que dios existe... eeehhh me parece que estoy viniendo por el pasillo y me voy a encontrar conmigo escribiendo en la compu, el que esta en la compu se puso nervioso, el que esta en el pasillo no se anima a entrar, tal vez no sea el momento, no acá... (Me volví tres?). Tengo vértigo en las piernas, todo el tiempo tengo la sensación que el piso se va a despegar de mis pies... ufff... ya paso se fue no va a entrar, en realidad no soy valiente, aunque me la quiero creer no se si me animo a encontrarme, vivo de viaje... difícil contar todo lo que pasa.
En Argentina, la familia, asados, encuentros, compañeros, amigohermanos, rondas, noches, de todo.. Voy al mar al otoño vuelvo quiero salir corriendo, quiero quedarme eternamente. No se... estoy conociéndome.. Nunca se donde voy, pero solo camino para seguir asombrándome, porque eso se que me gusta... no se al otro.

Aclaración: Si, si, muy lindo, "solo se que no se nada" hubiera quedado bien, pero me molestan las frases hechas aunque a veces sirven (y esta me gusta especialmente), pero no sabia donde ponerla...

viernes, 5 de marzo de 2010

No voy en tren voy en avion


Volvimos muy ansiosos de la Gran Sabana, y decidimos ir a pasar los carnavales a Bahia de Cata, un lugar paradisíaco, palmeras, arena y mar. Instalamos nuestra carpita bajo un arbol, hicimos una cocina rudimentaria y ahi nos quedamos unos dias en la soledad del paraiso... Al pocos tiempo apareció Naty, una amiga de chichiriviche, que instaló su carpa cerca de la nuestra, empezamos de a poco a armar la comunidad. Con el tiempo llegaron mas artesanos a nuestro paraje porque se acercaban los carnavales.
En un momento la cosa estalló, la playa se minó de carpas una al lado de la otra, por donde se caminará habia carpas, gente y carpas y más gente, algo que no habiamos visto nunca en otros países, que te dejen acampar en cualquier lado. "Y si" me dijo un venezolano "aca la playa es pública, porque no te van a dejar dormir aca?" "en mi pais no pasa, pones una carpa en mardel y te raja la policia" le contesté y me miró asombrado.
Con la ola de gente que cayó, aprobechamos la movida y salimos a vender, a juntar las últimas monedas para los últimos días en Venezuela. También por esos días aparecieron Dolly y Daro los uruguayos amigos de chichiriviche, muy conmocionados por su pronta vuelta al Uruguay.
Después que pasó el carnaval de 4 intensos días de vender y tejer, pudimos "respirar" tranquilos y volver a lo que habia sido el paraiso. Eso sí, como no habia baños por esas playas, se hacian las necesidades donde fuera, cuando se fueron todos, habia más olor a mugre y basura que en el camino del Buen Ayre, realmente insolito!!
Con la platica que nos quedaba nos fuimos con Naty a Merida, a pasar la última semana en Venezuela, antes del ansiado retorno a casa. Hace dos meses que sabiamos que en marzo volviamos a visitar a la familia y a conocer a nuestro ahijado Pedrito, habiamos comprado pasajes baratisimos y la ansiedad por ver a todos los seres queridos nos estaba comiendo... Por suerte en Merida, nos encontramos con Fede, Javi, Franco y un monton de gente más, y pasamos una semanita super relajada, tejiendo, saliendo a tomar algo, charlando, en fin divertiendonos pero siempre pensando en como seria el retorno a Argentina...

Todo salió como lo esperabamos, tuve mi primera experiencia de volar en avión, y volvimos por un tiempito a nuestra tierra, mi hermana nos esperaba en ezeiza, era la única que sabía que volviamos de las familias, caimos de sorpresa..."un año y medio en llegar a Venezuela y volvemos en 10 horas" pensé... ¿adoro la teletransportación?

martes, 2 de febrero de 2010

Nadie tiene esa fija que te saca del montòn...


La temporada en Chichiriviche, que va del 23 de diciembre al 15 de enero transcurriò mas o menos en los siguientes terminos: Ceci se iba a la mañana a vender al cayo, yo me quedaba produciendo y luego a eso de las 6 de la tarde ibamos al malecon a parchar con el resto de los artesanos (más de 20) hasta las 11 de la noche, todo esto entre birras, charlas, tocada de tambores, etc...
La verdad que para nosotros fue un éxito económico que yo no esperaba, pero sobre todo, un mes de aprendizajes.
Me suele suceder a diario que idealizó personas, situaciones y mundos en general. Esta no fue la excepción. Yo tenía al mundo de los artesanos idealizado. Creia en la libertad que tienen para moverse, en su "cierta" distancia ecónomica con el sistema, en su desapego al consumismo, en el compañerismo con los demás artesanos, en la originalidad etc etc... en fin, valores que yo adjudicaba a la situación de "artesano" y que el malecon de Chichiriviche se encargó de despojarme rapidamente. Nieztche se me cayó todo encima, "El ocaso de los idolos" pensé.
Me hice cargo de la organización de la compra de un cable de 50 mts para que todos tengamos luz en la temporada y me trajo algunos dolorcitos de cabeza, y con ello mi mundo ideal se volvió real, surgieron miserias, egoismo, reclamos y yo solo queria ayudar a que tengamos luz, no entendi... También empecé a notar como algunos se llenaban de envidia porque a otros le iba bien, como se competia por algun comprador oportuno, como el consumo de cigarrilos, alcohol y todo tipo de comidas rapidas estuvo a la orden del dia. Lejos de tener cierta "libertad" todos vivian pendientes de cuantas monedas hacian o a que hora llegaban para encontrar un mejor lugar y que no se los alla cagado otro o cual era el siguiente lugar para ir a trabajar etc... Nada muy distinto a lo que se vive en una oficina, una fabrica o cualquier otro trabajo, "Humano, demasiado humano". Miserias propias y sobre todo ajenas, hubo para todos los gustos...

Me habian contado atrocidades que sucedian en la temporada en la casa de Luisa, y resulto todo lo contrario, por lo menos para nosotros. En la casa se generó un grupo realmente hermoso, de los cuales oh casualidad nadie parchaba en el malecon, salvo Leti y Mati que quedaron salvados del parrafo anterior.
Hubo muchos personajes que pasaron por la casa con los que hubo buena onda, pero principalmente conectamos y generamos una amistad con: Daro y Dolly, pareja de uruguayos, el músico y ella clown, con Seba y Naty, argentinos, músico y artesana, con Javi, músico argentino y con Leti y Mati (conocidos de Mancora, Montañitas etc...) artesanos.

Nos divertimos todos saliendo de paseo por los cayos, a las cuevas, o simplemente yendo a comer y a escabear, siempre con la música encima.
Puedo decir que con cada uno conecté desde algo con lo que me identificaba o con algo muy opuesto a mi: con Daro nos unió nuestra nostalgía barrial, con Dolly la construcción de la identidad por el arte, con Javi nuestro pasado por el oeste bonaerense y la inocencia para muchas circunstancias, con Maty la curiosidad por el saber y el conocimiento. En oposición a lo que soy, pero desde la admiración hacia lo que creo virtudes, me pasó que en Seba encontré la improvisación y la inseguridad para con la vida, en Naty el humor cascabel de cada mañana y en Lety la frescura de sus arranques casi clownescos.

En fin, el balance de la temporada en Chichiriviche fue que, mas allá de lo económico, fuimos muy felices por haber conocido gente divina y por haber conocido nuestras miserias y nuestras virtudes.

Después de despedirnos de todos, nos fuimos a Caracas. "Dios atiende en la capital" frase que se aplica a todo país. A pesar de estar poquitos días, tuve la dimensión de lo que es la lucha ideologica en este país. El enfrentamiento es abierto y frontal. Tuve la sensación de que se vive como hace 60 años atrás en la Argentina, cuando gobernaba el General. Aunque se dice que Juan Domingo guiñaba a la izquierda y doblaba a la derecha. Aca no. Chavez va de lleno al socialismo. En el discurso y en las acciones. Y por supuesto que tiene mi total apoyo. Aunque en el fondo, yo no confío en ningún milico!!!

Como se nos terminaba el tiempo de estadía, decidimos hacer frontera por Brasil, cerca de Guyana y de paso conocer la Gran Sabana. Nos fuimos hasta la frontera (1200 km) y empezamos a subir a dedo. La Gran Sabana es un lugar realmente bello, con cascadas y saltos, con praderas y Tepuys que son como montañas que suben como bloques de paredes enormes.

En fin, hicimos lo que nos gusta, estar en la naturaleza más pura. Acampabamos cerca de los rios, buscabamos leña, nos cocinabamos guisos y fideos, nos bañabamos en los rios con toboganes naturales o nadabamos en piletas naturales o simplemente escuchabamos el sonido del agua, del viento o del bosque, nos sirvió para acallar muchas voces, nos dio tiempo para reflexionar y para empezar a pensar como sigue este viaje...

jueves, 31 de diciembre de 2009

La argentinidad al palo


Nos establecimos al fin en Chichiriviche, un pueblo feo pero que tiene varias islas (cayos) enfrente, donde uno se siente en el paraiso, y ahora más que nunca porque nos compramos un snorkel y nos abrió un mundo acuático increible.
Conseguimos una pieza con vista al mar en lo de Luisa, una casa que quedó torcida después de un temblor, donde van a parar todos los artesanos y artistas que andan por ahi. La dueña, un personaje que vive casi entre la locura mistica y la bondad absoluta. Por suerte la casa se llenó de gente "del palo", donde todos convivimos en perfecta armonia a pesar de los baños tapados, la falta de agua, y las cloacas al borde del derrumbe total. En su mayoria somos argentinos tambien hay uruguayos, peruanos, brasileros y hasta un boliviano.
Los días transcurren mas o menos parecidos, nos levantamos y producimos a full, y a eso de las 5 nos vamos a parchar al malecon, como aqui es temporada por las fiestas hay mucha gente y se vende barbaro, en una semana juntamos mas que 3 meses en Argentina, una locura!!! todo resulta bastante divertido en el parche, porque de vecinos tenemos a Henry, hincha fan de San lorenzo y proximo personaje a ser filmado por mi camara, y a Santi de chascomus, con los que nos reimos hasta cansarnos, siempre con una birrita o un Clos (vino en caja chileno, de lo mejor!!).
Por estos dias Ceci consiguió un permiso al Cayo el Sombrero, de los más caretas donde van los yates y mucha gente de guita (aunque aca parece que todos tienen guita) y se va todas las mañanas a vender, por mi parte me quedo haciendo las tareas del hogar (siempre sopapa en mano) y produciendo, todo un amo de casa, je!

Estar con tantos argentinos no hace extrañar tanto la patria en tiempo de fiesta.
La onda se armó tan linda, que para navidad organizamos una gran fiestonga, para 30 personas, dividimos las tareas en comites de limpieza, compras, cocina y logistica, y todo salió de diez. 12 pollos a la parrila, 10 vinos 7 cajones de birra y ron. Los musicos de la familia son Javi, Seba y el uruguayo Dario, que entre Bersuit, Kapanga y los Decadentes le pusieron ritmo a la noche, bah! en verdad le ponen ritmo a todas las noches, lo único que en navidad habia mucho mas birra.
Alguien se puso nostalgico y recordó "que lindo el asado de navidad con vino", o "la picada con fernet" y "el bitel tone e la tia". No faltaron los comentarios: "yo al diego lo banco a morir"o "Messi en el mundial la tiene que romper, que no joda" también del palo del rock "dicen que Charly volvió con todo y tambien el flaco" "che y se juntó viejas locas?". Otra "de politica ni hablemos, son todos iguales" asi se vive entre argentinos, como un tango y un rock, con nostalgía... pero también con pura alegría.
Alguien también me dice por ahi, o quiza yo pregunto "pero esto es el socialismo? vivir en pedo y tener plata en el bolsillo?"... no sé, es dificil analizar Venezuela desde un pueblito, pasan cosas muy interesantes en este país a nivel político, pero dicen que el micro está en el macro y el macro en el micro, algunos detalles me llaman la atención: hay 4 supermercados y más de 10 licorerias enormes que venden exclusivamente todo tipo de alcohol, me fui a comprar una malla y no habia ninguna que no venga con destapador!!!, en las heladeritas (le dicen cabas) que se llevan a la playa, no hay sandwich o cindor como cuando era chico e iba a gesell, hay Alcohol!!! cerveza, whisky, ron etc es increible como se toma!!! Detalles, no?
Nos fuimos a el cayo el muerto a festejar el cumple de Javi, tucumano, y se preparó una caba con cerveza y vino, le digo a Santi "che, ya parecemos venezolanos, mamahuevo!!!" y con una sonrisa "si no puedes vencerlos, uneteles"
Yo defiendo a pleno: "Socialismo, Patria o Muerte" aunque creo que ya ningun sistema politica nos puede salvarnos de nosotros mismos, solo el arte y el camino espiritual (que es lo mismo) es la que nos pueden rescatar de que este mundo se transforme en un basurero, lleno de latitas de Regional Pilsen, como lo estan siendo las playas de por aqui.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sin un standarte de mi parte

En Bogota hicimos un poco de turismo: visitamos el museo del Oro, increíble! visitamos el museo Botero, una linda colección particular de pintores famosos, lo de él...gordos y nada más!! y luego hicimos algunos parques, plazas etc... fuimos hasta el aeropuerto a despedir a Marisol que volvia a Buenos Aires por un tiempo, y el resto de los días nos dedicamos a caminar la ciudad. Lo mejor que nos pasó fue el "septimazo", todos los viernes a las 6 de la tarde cortan la calle septima, alrededor de 15 cuadras, la gente sale a pasear y uno se puede encontrar con lo que se imagine en esa enorme peatonal: estatutas vivientes, nùmeros de clown, cuenta cuentos, un dj en el medio de la calle, una clase de afro, una familia tocando rancheras, gente vendiendo absolutamente de todo y hasta una carrera de cuises en la que se puede apostar!!!
Después del septimazo, nos fuimos a villa de Leyva, la primera impresión fue genial. Un pueblo de lo mas antiguo como un Humahuaca pero 3 veces mas grande, colonial pintado todo de blanco con calles de piedras. Justo habiamos agarrado el puente de Hallowen (fin de semana largo) asi que estaba repleto de gente, el domingo tiramos el parche y pum! se hizo la magia! apareció Claudia y Enrique, dos residentes de ahi, con ganas de comprar muchas cosas. Resultó una situación insolita, después de una charla, nosotros no les quisimos vender porque nos dimos cuenta que le estabamos vendiendo a cualquier precio, ellos no podian creer que no le queramos vender, pero por suerte la magia no se acabó, preparamos un presupuesto y al otro día todo se solucionó. Les terminamos vendiendo 10 collares de piedras con pulseras y aros, que viajarán a las tiendas de bijouteri de Miami, que tal!!!
Consagrados con el fin de semana, nos encontramos con Debora y Lucia, que andaban con un Fede de Olivera (Lujan) y tambien con nuestro querido amigo Fede de Merlo, y todos juntos nos fuimos a una casita a la sierra, a vivir por unos días realmente como gitanos.

Sabiamos que en Leyva hay sebúy y... que tiene que llover!!! Al otro día nos fuimos a la Periquera, unas cascadas como de tres escalones enormes, con saltos altisimos, llenos de pura naturaleza entre un paisaje de sierras y casitas de campo... y como Mario Bros. cuando encuentra los hongos, ese día y el siguiente (el dia más largo en Leyva) descubri el país de Alicia, je!

En el camino de ida a la Periquera, conocimos a Nelly, una escultura de ahi, que estaba organizando el V Homenaje Internacional al Agua, y nos invitó a participar, venian el agregado cultural de Cuba, de Italia, 80 artistas internacionales, se esperaban alrededor de 1000 visitantes, el homenaje duraba 3 dias, conferencias, talleres, proyecciones y no se cuantas cosas mas nos dijo. Buenisimo, vamos a ver que onda? dijo la banda... al otro día, despues de salir del país de las maravillas, Nelly nos estaba esperando, Debora y Lu, prefirieron ir para Cartagena, Fede de Olivera para Bogota, y Fede, Ceci y yo nos quedamos para trabajar en el homenaje y nos fuimos con Nelly a su casa del barrio alto de los robles, una casa de esas que aparecen en las revistas de arquitectura.
La idea era pintar una serpiente de 27 mts, que representará a Bachue la abuela del agua para los muiscas, y sacarla por el pueblo con una comparsa. Empezamos con eso. Durante 2 días pintamos la serpiente, y en el trancurso se nos ocurrió que podiamos hacer una representación y empezaron los ensayos, Fede de cuenta cuentos y Ceci de Bachue. Pasaban los días y la relación con Nelly era muy armoniosa aunque por momentos no sabiamos que estabamos haciendo ahi.
Nos la pasabamos trabajando y poco podiamos ensayar. Colgamos una pancarta en el pueblo, decoramos la alcaldía con cuadros de pintores de ahi, colgamos toda una muestra entera de pintura (he hicimos de curadores) en uno de los museos de Leyva, hice carteles y mire videos por ser el encargado de las proyecciones, además Ceci y Fede dieron un taller de pintura en una escuela privada, todo en el marco del homenaje.

En la casa paraba Pedro, un escultor amigo de Nelly, que lo único que sabia hacer era hablar y hablar, a medida que pasaron los días empezo a caer mas gente en la casa porque se acercaba la fecha de inauguración y todo se empezó a desvirtuar considerablemente.
Los días anteriores a la inauguración, logramos ensayar con 25 boyscouts indiferentes a la movida y un grupo de 5 musicos con pocas ganas de participar la pasada de la serpiente. Esa noche llegaron a la casa varios personajes con los que conviviriamos los siguientes 5 dias: Oscar y Elsa, una pareja de unos 60 años sacada de una peli de Tarantino, un especie de Rod Steward con su mujer, que con los dias los adoptamos como tiós y los que nos permitieron pasar mejor la pesadilla que vendría, personajes totales!!! tambien llegó Ginard, el dueño de un museo erótico; Florez Miro y su hijo, un aborigen autóctono que haria una obra de teatro sobre el nacimiento del mundo, Diego, un pintor mayor con problemas en las piernas con su novia joven peruana y Geman un pintor de medellin. Ademas llegaron dos bailarinas del elenco de Florez Miro, Maria y Jully con su novio, Dani.

El dia previó a la inauguración llegamos ya de noche muertos del cansancio y Oscar, Elsa, Ginard y Pedro, andaban ya picados con el Ron y Perico (coca) armaron una minifiesta que nosotros descartamos al rato de comer algo con Florez Miro, todos andaban muy borrachos cuando nos fuimos a dormir y siguieron hasta entrada la noche.

LLegó el día de la inauguración y despues de esperar a los musicos 2 horas salimos con los boyscouts y la serpiente de 27 mts por todo el pueblo, a medida que avanzabamos nos ibamos desanimando con la indiferencia de la población, cuando llegamos a la plaza, habia poco gente, todo parecia bastante desorganizado y como dijo una vez un amigo cubano "no latió", decidimos dejar la culebra e irnos a un costado, no daba para hacer el cuentacuentos que habiamos preparado con Fede y Ceci, no quisimos porque todas las circunstancias de la semana nos habian llevado al desanimo total.
Y asi transcurrió en general el Homenaje al Agua, transitamos por diferentes estados de animos en los 3 días. Bronca, angustia, indiferencia, saturación... la organización fue un desastre, las conferencias todas fuera de horario casi sin gente, las proyecciones no se dieron practicamente, los talleres ausentes, etc.. lo de Florez Miro y su grupo de danza fue genial, estilo teatro antropologico representando el nacimiento del mundo, de lo mejor junto con los tambores africanos que cerraron el sabado... de todo lo demas no prefiero hablar más.

El anteúltimo día fuimos con July, Maria (bailarinas de Florez Miro) y Dani, a tomar unos hongitos a una cascada, y fueron buenos para empezar a sanar las heridas de toda esa semana, por suerte con los chicos pegamos mucha onda y nos quedamos hasta tarde tocando la guitarra a puro rock nacional.
Ese mismo día a la mañana, Pedro el escultor en alambre, fue hechado de la casa por superar el limite de tolerancia de Nelly y de casi todos nosotros, fue un alivio. El día siguiente fue bien tranquilo, se fueron despidiendo todos de a poco, quedamos Fede, Ceci y yo, y nos sentamos tranquilos a hablar con Nelly. Entre lagrimas y gargantas trabadas, nos dijimos todo lo que teniamos que decir, y todo quedo en orden y armonia.
Así salimos de Leyva camino a Venezuela. Nos habiamos tirado las runas, y nos salió el "gran maestro vestido de fracaso" y asi fue. Un cachetazo y una gran enseñanza, hicimos de todo y no hicimos lo que mas queriamos que era actuar...
Nos quedamos enamorados de Colombia y su gente. Todo es muy "chevere" muy "bacan" y decidimos que volveriamos pronto a conocer el caribe colombiano.
Salimos para Venezuela entusiasmadisimos de llegar al mar, y ahi recibimos el segundo cachetazo. Llegamos a Choroni y todo nuestro sueño empezó a desvaneserse. Los paisajes son postales, pero la realidad es que hay mas basura que en el conurbano o casi, y lejos de lo pintoresco està todo.
Creimos que nos volviamos a Colombia corriendo, nos estaba costando adaptarnos, las relaciones con la gente en Venezuela son muy distintas. Por suerte nos encontramos con Vicky y Fede, los chicos de Vilcabamba, que andaban con Pablo y Seba, de Lomas y Banfield, y ademas nos hicimos amigos de Julian y Kastin, argentino y austriaca de vacaciones, y entre todos nos fuimos a recorrer playas e islas (cayos), tambien aparecieron Lety y Mati, dos amigos de montañitas, y ahora la estamos llevando mejor, empezamos a vender por las playas y va saliendo la venta, ayer me compre un vaso de plastico, y mientras iba vendiendo y conociendo mejor al venezolano, me iba subiendo el mareo, la cosa es que aca todos van con sus heladeritas a la playa repleta de alcohol, de sombrilla en sombrilla, tome whisky Chivas Real, whisky escoces Chequers, Ron Imperial y Chuchuguasa. De a poco me voy adaptando a Venezuela, aunque por momentos quiera volver a Colombia, esto se esta poniendo mejor... y al fin parece que aqui pasaremos las fiestas, en esta especie de caribe del conurbano, donde si no veo el mar pienso que estoy en Laferrere..je!

martes, 27 de octubre de 2009

Espero que la vida me lleve


La realidad por lo general es mas sútil y compleja que la simple elección entre dos posibilidades, al final ni Panama ni el taita en la selva fueron dos hojas de este diario de viaje... pero sucedieron otras cosas.
Llegamos a Quito a la casa de Fer, o mejor de Peta, un amigo de un antiguo viaje por Brasil, que nos recibio con los brazos abiertos, en un lujoso departamento con un tv de 54 pulgadas, en la que nos dedicamos a ver un poco de cine, ademas estaba parando en ese momento la Micha y Marianita dos chilenas, de las que nos hicimos amigos.
Quito es un ciudad realmente hermoso, el centro historico esta todo empedrado, con cantidad de iglesias y palacios de la epoca colonial, en fin Quito nos atrapó mas de la cuenta y nos quedamos como 10 dias, nos reencontramos con nuestros amigos viajeros Fede, Mari y Lu.
Hicimos un poquito de turismo y nos fuimos a visitar la mitad del mundo (la verdadera, calculada por gps, hay un monumento cerca mas antiguo pero que le erraron en el calculo) o sea la lina del ecuador donde suceden fenomenos extraños como la facilidad de parar un huevo en un clavo o ver como centrifuga el agua, en el sur a un metro de la linea como las agujas del reloj, y en el norte al contraio de las agujas del reloj...


Peta es un iniciado en el camino rojo, camino de chamanismo, del fuego, del San pedro, etc. después de un par de charlas, surgió la posibilidad de ir a un temascal y por supuesto aceptamos.
El temascal es como un sauna aborigen, es una carpa circular de un 1 metro de alto por 4 metros de diametro, donde uno se introduce con varias personas, formando un circulo, en el centro se van metiendo piedras (le dicen las abuelas) que durante mucho tiempo han ardido en un fuego preparado afuera, a las piedras se le hecha agua y eso genera un vapor increible, todo oscuro apenas uno ve las piedras al rojo vivo en el centro mientras se va cantando y agradeciendo a los cuatro elemnetos, la experiencia del temascal fue increible, salimos de ahi como sedados, livianos, limpios de cuerpo y alma, agradecidos al Peta y a todos los que participaron de la ceremonia.

Los dias siguieron corriendo en Quito, de paseo, de visita a amigos al hostal sucre, yendo a ver a Fede a la variete o filmando a Pablo, un personaje de mar del plata que va llevando un proyecto de Paz por los paises latinoamericanos, proponiendo armar una multinacional que compre la Paz, ya ha obtenido apoyo de mas de 67 embajadas... va vestido de blanco y para financiarse el viaje tira las cartas del tarot en la plaza...

A unos dias de irnos, Peta nos propuso ir a una ceremonia de San Pedro, y por supuesto que aceptamos, lo invitamos a Fede, y junto con Micha, Mariana, y Martin, un albanes amigo de Peta, nos fuimos todos a la ceremonia. Llegamos a lo de Tonio a eso de las 8 de la noche, era un pequeño departamento, la ceremonia es con un fuego central, asi que me pareció (desde mi prejuicio) que iba a ser medio raro tomar San Pedro en un depto, con un fuego en el living. Pero los prejuicios como nunca sirven de nada, me los saque en la ceremonia.
Puedo contar externamente lo que sucedió en la ceremonia, es muy dificil explicar lo que sucede dentro de cada uno, y al ser tan personal prefiero reservarlo.
Todo comenzo a las 10 de la noche, eramos alrededor de 20 personas, el Tonio dirigió la ceremonia de los 4 tabacos, se prende un tabaco con un fin, esta el tabaco del proposito, el del poder, el del agua y el de la mujer, se va pasando a cada uno, y uno puedo agradecer y pedir, luego del primer tabaco, se tomo San Pedro (el abuelo), y luego rondas de canto. Asi fue pasando la noche, tabaco, cantos, San Pedro, y luego de un parate apareció la abuela Ayaguasca, y comenzó otro viaje, la ceremonia terminó a las 10 de la mañana, con la madre de Tonio agradeciendo y repartiendo abundante comida a todos los presentes. 12 hs después se me habian ido todo los prejuicios, algo habia cambiado en mi y en todos, nos abrazamos y nos agradecimos, especialmente al Peta y al Tonio que durante la ceremonia siempre dió la palabra justa, como un abuelito sabio de 90 años, aunque solo tuviera 30...

Nos quedamos dos dias más en Quito y partimos a la selva porque el Peta se iba a Colombia. Visitamos Baños, luego nos quedamos en Rio Verde una semana parchando, Riobamba, Puyo, Tena, y Misahualli haciando un poco de turismo. Lo mejor que nos pasó en la selva que apenas conocimos fue conocer a Kepa, un vasco que vivia en Misahualli el cual conocimos a traves de Dani y Ursulla dos punkis chilenos que habiamos conocido en Montañita, y que nos llevaron al hospedaje del Kepa. Este vasco personaje, con mil historias de vida encima, todas las noches nos contó algun acontecimiento de su vida, que para nosotros fue como ver una pelicula, desde el intento de asesinato que le costo tener cuatro balas dentro del cuerpo hasta su ultima novia pasando por su madre presa durante 16 años por ¨terrorista de la Eta¨, le rogue que si algun día escribia su biografia sea yo quien filme su película.

Volvimos a Quito, a recoger un bolso, paramos unos dias en lo de Fede y partimos a Colombia. Luego de cruzar la frontera por Ipiales, viajamos toda la noche para Popayan. Llegamos a la mañana y agarramos el camino a San Agustin, para encontrarnos con Mari y Lucia que estaban parando en una finca. En el camino empecé a sentir que estaba en Colombia, un país que parece vivir en guerra, a mitad de camino nos pararon los militares, nos requizaron y seguimos viaje, cruzamos tanque de guerra, y mas militares, llegamos a San Agustin y fuimos derecho a la finca donde nos encontramos con Mari y Lu, y tambien con Marina y el Negro, primos e intimos amigos de las chicas que hacia 2 años que no veian, tambien ahi conocimos a Nico y Buby dos malabaristas amigos de los chicos, y Debora, amiga de las chicas.
Asi pasamos 10 dias en la finca, cocinando a leña, armando el paño para la temporada en Venezuela, jugando al jodete, conociendo el opio, je! y jugando un campeonato de ajedrez, en el cual terminé invicto... llegó a los días Fede y dejamos la finca de Agripino, el dueño con el cual habian tenido muchos problemas, y el ultimo dia se lo vio muy contento de que nos fueramos

Ahora en Bogota, intentando ver a donde nos lleva la vida...